miércoles, 5 de mayo de 2010


Amigo mío... yo no soy lo que parezco. Mi aspecto exterior no es sino un traje que llevo puesto; un traje hecho cuidadosamente, que me protege de tus preguntas, y a ti, de mi negligencia.

El "yo" que hay en mí, amigo mío, mora en la casa del silencio, y allí permanecerá para siempre, inadvertido, inabordable.

No quisiera que creyeras en lo que digo ni que confiaras en lo que hago, pues mis palabras no son otra cosa que tus propios pensamientos, hechos sonido, y mis hechos son tus propias esperanzas en acción.

Cuando dices: "El viento sopla hacia el oriente", digo: "Sí, siempre sopla hacia el oriente"; pues no quiero que sepas entonces que mi mente no mora en el viento, sino en el mar.

No puedes comprender mis navegantes pensamientos, ni me interesa que los comprendas. Prefiero estar a solar en el mar.

Cuando es de día para tí, amigo mío, es de noche para mí; sin embargo, todavía entonces hablo de la luz del día que danza en las montañas, y de la sombra purpúrea que se abre paso por el valle; pues no puedes oír las canciones de mi oscuridad, ni puedes ver mis alas que se agitan contra las estrellas, y no me interesa que oigas ni que veas lo que pasa en mí; prefiero estar a solas con la noche.

Cuando tú subes a tu Cielo yo desciendo a mi infierno. Y aún entonces me llamas a través del golfo infranqueable que nos separa: " ¡Compañero! ¡Camarada!" Y te contesto:

" ¡Compañero! ¡Camarada!, porque no quiero que veas mi Infierno. Las llamas te cegarían, y el humo te ahogaría. Y me gusta mi Infierno; lo amo al grado de no dejar que lo visites. Prefiero estar solo en mi Infierno.

Tu amas la Verdad, la Belleza y lo Justo, y yo, por complacerte, digo que está bien, y simulo amar estas cosas. Pero en el fondo de mi corazón me río de tu amor por estas entidades. Sin embargo, no te dejo ver mi risa: prefiero reír a solas.

Amigo mío, eres bueno, discreto y sensato; es más: eres perfecto. Y yo, a mi vez, hablo contigo con sensatez y discreción, pero... estoy loco. Sólo que enmascaro mi locura. Prefiero estar loco, a solas.

Amigo mío, tú no eres mi amigo. Pero, ¿cómo hacer que lo comprendas? Mi senda no es tu senda y, sin embargo, caminamos juntos, tomados de la mano.

domingo, 2 de mayo de 2010


Such a lonely day.. and it's mine
The most loneliest day of my life

Such a lonely day
should be banned
it's a day that i can't stand


The most loneliest day of my life
The most loneliest day of my life


Such a lonely day
shouldn't exist
It's a day that i'll never miss

Such a lonely day
and it's mine
The most loneliest day of my life


And if you go, i wanna go with you
And if you die, i wanna die with you


Take your hand and walk away


The most loneliest day of my life
The most loneliest day of my life
The most loneliest day of my life


Such a lonely day, and it's mine
It's a day that i'm glad i survived

martes, 27 de abril de 2010

Hoy el buen ánimo se llama 'Trifluoperazina'

lunes, 26 de abril de 2010

"..Pero a pesar de todo, su conciencia conservaba plena claridad acerca de lo injusto, más aún, de lo absurdo de semejantes acusaciones, en las cuales reconocía perfectamente lo que en verdad eran: nada sino pretextos para un odio, que esta vez despertaba precozmente, y que en casos anteriores solo poco a poco se había adherido a sus sentimientos de amor. Lo que ahora experimentaba no era sino un ejemplo más del pavoroso vaivén de sus sentimientos, los cuales, frente a una misma persona, podrían oscilar desde la ternura dispuesta al sacrificio, desde la devoradora pasión, hasta la antipatía, la repugnancia, el rencor, la rabia, e incluso el deseo homicida.
¿ Y dónde- se preguntaba- reside al fin y al cabo la diferencia entre un deseo homicida y un homicidio?
Los pensamientos pasan: los hechos son irremisibles. "

domingo, 25 de abril de 2010

Verde Muzgo

La habitación de aquel hotel era lujosa, o pretendía serlo; El recuera metros y metrod de tela en cortinas y en colchas y una alfombra color durazno que despedía olor a nuevo. Al fondo estaba Ella, sentada en el piso y como arrinconada en entre la pared y la mesita de luz, un lugar donde a nadie se le ocurriría sentarse a menos que se hubiera caído, o hubiera pretendido protegerse, o esconderse en un rincón.
La vi pálida y flaca y con el pelo y la ropa ajados, como si durante días no hubiera comido ni se hubiera bañado, como si de repente fuera la ruina de si misma, como si una vejación le hubiera caído encima. Y sin embargo sus ojos brillaban, eso lo recuerda el con claridad, que al fondo de ese cuarto y desde ese rincón, ¿desde esa improvisada cueva?, los ojos de ella brillaban, como un destello malsano pero brillaban, como si la anemia que la agotaba no hubiera podido quebrantarle el ardor de la mirada, más bien por el contrario, en medio del súbito deslucimiento de su persona percibí en sus ojos un desafío que amedrentaba, un algo perturbador, de exesiva vibración, que hizo que mente evocara la palabra Delirio. Si; ella estaba poseída por algún delirio que le hervía por dentro con reverberación difícil, adversa.
Y sin embargo hacía solo cuatro días que el había salido de viaje y la había dejado pintando las paredes de la salita de su apartamento Verde Muzgo.

viernes, 23 de abril de 2010


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"Y entonces, completamente fastidiado, descubrió que aún acechaba una angustia tonta en el fondo de su alma, como si aquella sombría locura, habiéndole abandonado por gin, pudiese continuar ahora de forma independiente sus fechorías peligrosas en otros hombres, como un espíritu maligno liberado."